Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.
Resumen
- 02/07/2006 22:48 - passin' through
- 03/07/2006 18:56 - Desde el suelo
- 08/07/2006 00:29 - Suite
- 13/07/2006 07:02 - El Deber Del Artista - Kenneth Patchen -
- 14/07/2006 08:20 - Caja De Fósforos
- 21/07/2006 12:44 - El Desarme
- 21/07/2006 12:45 - Desechos
- 21/07/2006 12:51 - Qué es la larga afiebrada víspera
- 21/07/2006 12:52 - Contra las cuerdas
- 21/07/2006 12:53 - Blow, wind, blow
- 21/07/2006 13:10 - A partes divididas
- 21/07/2006 13:11 - Franelas
- 28/07/2006 08:53 - laUtRéaMOnT
- 28/07/2006 08:56 - tRiStaN TzAra
- 29/07/2006 06:38 - IV
- 30/07/2006 18:19 - Roturas
passin' through
Mis noches
Mis noche de sólo yo
Mis noches de pronto yo
Y de hasta luego.
Mis noches de brevedad en silencio
De imposibilidad es la noche que he madurado
Pero en la forma en la que un fruto se traga un árbol.
Mis noches
Mis noches de sólo yo
Mis noches de pronto yo
¡y de hasta luego!Desde el suelo
Como se caen las verdades, el tiempo cayó de espaldas golpeándose el amor.
Y tal vez no fuera tarde cuando lo encontré para sonreirme
porque quería ser mío y yo quería ser de alguien aquel día,
aquella noche de golpes.
Para compartirnos cereales sin leche de buena mañana,
luego nada que hacer, nadas compartidos también.
Para siempre es decir demasiado si todo empieza con la noche
y las guitarras.
"En el olvido no hay lugar
para el perdón, por inoportuno y frágil"
...y mi pseudoacusación cayó en el olvido,
por inoportuna y frágil...
Suite
"This world is half the devil’s and my own,
Daft with the drug that’s smoking in a girl
And curling round the bud that forks her eye"
Dylan Thomas
(Allemande)
Mi culpable no adiestra ninguno de tus comensales.
& tu vendible me ojea,
me recorre
con mirada de vaca,
el pull-over,
los zapatos.
En tanto:
entro & salgo & abro un puente al medio
& cruzo un techo a nado.
Sin embargo,
mis paciencias
son siempre pocas
& vanas,
& son siempre éstas
nociones de andar.
Tus ojos,
el pantalón a rayas,
la forma en que te vas: cosas que me suceden.
No ves?
Alors, vayámonos, vengámonos, subámonos, lamámonos, cojámonos.
Alors, muramos de cosas que no sepan nuestro nombre.
(Courante)
¡Rascaespaldas! / soplo seco de aliento en la nuca ¡Frío! /
¡Tentácula! / con sus largas miradas de yo todo lo puedo ¡Crepita! /
Lento se aproxima / se hace carne entre la gente / se hace río, se hace puente / se hacen pies que lo caminan ¡Duro!
Cada noche, cada día / mide su cráneo cesáreo con compás &
escupe los dientes que no calzan en su sonrisa ¡Firme!
(Zarabanda)
Hay tardes como éstas
de animal tendido al sol.
Cuando desde el fondo de mi vaso
me miro boca abajo como afuera de mi vaso.
Éstas: mis criaturas domesticables.
Muelas a las que arranqué de su nervio.
La tarea de estar yéndose tiene hambres más que musas.
Tiene ojos esquivos, ningún alfabeto.
& ser siempre el polizón encontrado antes de anclar.
(Minué)
Soy el cuchitril de dientes de ajo
bordes de ébano & sueños de paja.
Soy la tormenta inundándolo.
Soy Asno, Asno para los ojos & para las manos.
Soy sinceramente Asno, de estepa arrasada.
Veo salir el sol, lo veo caer.
Soy el jugo-asno que la copa no vitricida.
Soy indeciso como un columpio.
Soy tranquilo & soy insecto.
Un mal Dionisio; una molestia para los Órficos.
Tengo para los hechos una visión destronada por los hechos.
Una porción de tiempo que es todo el tiempo & nunca uso.
A eso de las tres puedes sorprenderme:
tendré en la mirada la amarga sensación del paseante
que todo lo olvida.
(Rondó)
escalera
especies flotan cuerpos de flotar flotan
dos flamencas enmarcadas en una tela (Turner): todo rojo, verde también.
el silencio se traga, una a una, las pastillas que lo duermen.
ahora se cerró una persiana, muy suavecito se cerró.
Me miro al espejo: yo también soy ése.
& la ciudad lentamente mueve por última vez los pies.
"Donde duermes" se escucha.
& se escucha & se escucha & se escucha hasta tocar los bordes
del torbellino.
El Deber Del Artista - Kenneth Patchen -
Entonces es el deber del artista
desmoralizar todo rastro de vergüenza
extender todos los límites
y confundirlos en bandeja
matar sólo lo que es ridículo
establecer el problema
ignorar las soluciones
no escuchar a nadie
no omitir nada
contradecirlo todo
generar mentes libres
no cargar ninguna cruz
no ser parte de crucificción alguna
alertar cuando la humanidad se extravía
explotar en todas las reuniones
herir aún más que un soldado
sanar a este pobre mono obstinado de una vez y para siempre
corroborar lo irracional
exagerarlo todo
inhibir a todos
adulterar cada proporción
experimentar sólo la experiencia
encender una llama en el aire
clamar en soledad contra los lugares comunes
hacer que los ojos ocultos se abran
admirar sólo lo absurdo
preocuparse por cada profesión que quiera salvarlo
erigir una mancha fortuita en los boulevares de la verdad y la belleza
desear un coito electrocutizante con una mujer caimán
hacer emerger la carne por encima del sufrimiento
perdonarle a la belleza su desconsolado engaño
hacer resplandecer su insignia vengativa en cada abismo
SUCEDER
Es deber del artista estar vivo
arrastrar a la gente hacia ocupaciones luminosas
sonrojarse perpetuamente con enorme inocencia
ir felizmente a la deriva de la arruinada raza inteligente
esconderse debajo del inconsciente
defender lo irreal apostando la razón
obedecer a cada impulso extravagante
confiarle a quien lo acompañe todos los encantamientos
Traducido por El Odradeck
puedes descargar la versión original en inglés aquí artist's duty.rtf
Caja De Fósforos

Yo esperaba cartas.
No me digas que no, que vos no, o que yo no.
No me digas que no eran cartas lo que esperaba o que sólo lo que hago es pedir y pedir por interminables cartas que en el fondo, que en el fondo.... No, lo sé, no dicen nada. Pero en el fondo también está mi paciencia atormentada. En el fondo también estoy endiabladamente quieto, buscando nombres, sobre todo nombres y vísperas y edades que han venido y no se han quedado, pero que siempre, que siempre, bah... ------- Vos me forzás.
Si –convengamos- yo vivo en esta caja de fósforos, la miro, me regodeo en ella, pienso en escribirle mi nombre encima (mi nombre que no es tu nombre), adoro sus fisuras, sus arrugas muertas en tantos y tantos días de ser sepultada en un bolsillo, quizás sólo un día pero un día que duró lo que una caja de fósforos, perfecta, inigualable, con sus ribetes (miles), su olor a cartón amargo, su piel árida en los lados, las incontables huellas que en ella dejo, manoseándola nerviosamente al cruzar la avenida, cuando frunzo los dedos de los pies y cruzo la avenida y finjo contener el aliento y veo la espera contenida en el aire. Cosas, miles de cosas que me hacen pensar solamente que en perder el tiempo hay un mundo tan complejo que no hay porque sentirse lástima a uno mismo, sobre todo si uno es capaz de estar ahí afuera con la certeza noble de saber que no existe absolutamente nada que hacer excepto esperar cartas y cartas y cartas, cartas a mí, cartas que me llegan a mí y no a otro y ser capaz –también- de ver la maravilla en eso. Pero la cartas y las cosas son con vos. Asunto tuyo y mío. No nuestro. Sólo tuyo y mío, vos sabés, es cuestión de olfato.
Escribo esto porque probablemente estabas ahí, porque era ahí donde debía suceder y no en otro lugar,
ay las cosas que ahí te sucedían ( porque... ¿te sucedían, no?), y te ocultabas como un gato, sapientísimo maricón, y esperabas porque las cosas pasasen de largo (las cosas, sí, las cosas), como si todo fuese para ingenuos, dabas dos o tres arcadas y recién cuando todo quedaba aplanado,
el salto y zas,
la vuelta al sentido,
único sentimiento
de sentirte cerca (a vos y no a otro),
ay ese carácter tuyo que es como una pared a medio pintar, la vuelta a lo tuyo y bien junto a vos, (¿bien junto a vos?), sí, bien junto a vos y nada de andar despertando ánimos de actor sentado en la segunda fila-------- si al menos te sirviese de algo, para volver a algo, para decir algo, para cerrar los abrojos, para vivir o no vivir, pero de algo y para algo.... lo último que esperabas, lo último que esperabas encontrar ahí: temores, esos temores para aficionados, los timoratos temores y las miles de maneras de no resolver nada y de no equivocarte jamás, no, nunca más, vos y tu verdugo, vos verdugo devoto, devotísimo de tus innumerables aportes a eso que llamás delicadamente La Historia y a la que le ponés mayúsculas, ¿no ves?, mayúsculas, tan inevitable eso en vos,
lo tuyo es épica clase B, no hay con qué darle -----------
y no es de andar por ahí con la manía (la manía, sí, la manía) de mirar fijamente tus cosas como si fueran las de algún otro, justamente las de algún otro que te respira, que te baña, que te mea encima, y se mea encima / y nos andamos y nos desandamos meándonos encima pero por pura pura pura manía, y diría que apenas, pero no. Apenas es ir y venir, verte venir / verte ir, con vos, ningún otro, (allí y acá y allí), si al menos, si al menos constase en actas....
algo así como carpeta 33, foja 75, “diagnóstico hipotético”: síndrome de Apo...
de Apoca...
de Apocalip...
de Apocalipsistis
El Desarme
Mi amor es huérfano.
Es ése amor untable,
vestido a las tres de la tarde
con sus mil maneras de decir cuándo.
Es ése amor que come sus naranjas
para seguir siendo pura cáscara y puro barro.
Es ése amor que entibia su claustrofobia
para no ser delatado.
Ay tu modo de ser amor de un solo par de ojos
que nadie puede vendar,
tus ganas de ser amor y de
romper las pelotas a ése mundo que buscas, amor,
en tu sola herida,
la que nació contigo.
La piel nublada de tu amor que
al ser acariciada se yergue en una armonía inquieta
que no frecuenta el ser obediente
ni el ser obedecido.
Tu ser, amor,
tus tontas acrobacias de amor,
tus entretantos para que entreambos, amor,
nazca el fuego
que una vez se hizo
del todo y las partes.
De nada más que amor y de que ya el mundo
no sea el tesoro que germina
en el silencio de una mirada
que huye
atragantando la distancia.
Desechos
Cuál es el fin de una noche sin principio
si golpean las persianas sobre vidas artificiales
todos los seres desconocidos que no pudimos
que tratamos pero no alcanzamos evitar.
Dame sólo lo que olvidas o que ensucias
sin entender que me echas a perder poco a poco
y naceré otra vez lo mismo sin motivo
sino volverte y con eso confiarnos de nuevo
y sin viejos comienzos que duelen,
no supe ni contigo porque es cierto
las notas que susurramos a lo largo lejos
y muy distinto cuando no había fin
sólo principios.
Qué es la larga afiebrada víspera
Qué es la larga afiebrada víspera Fascinación
del agua en trance de hacerse piedra Qué:
Sino darme/ darte golpes a fuego de insoportable certeza Cuando
pasadas las dos este pedacito de papel esconde un bolsillo entero y espero acaso
a que lluevan las vidas los paraderos los talismanes a lo largo de un viaje
que tiene sus propios motivos
Contra las cuerdas

El humo ató todos los sueños sin hacer ruido.
Para empañar los cristales con el vaho de los ángeles
vino esta madrugada,
para suicidar los restos de humedades que quedaron olvidados
en la almohada.
Blow, wind, blow
Como si yo no quisiera /
que haya espacio /
sopor pero siempre espacio/
debajo de los pies espacio /
y espacio entre las cosas /
como si eso no fuera así /
y como si no hubiera
razones de andar tan desapercibido
por las calles finales del mundo...
A partes divididas

Personaje 1
Decide el día por él cuando mira a través y no ve nada. Qué toca hoy, a quién y para qué, los árboles son troncos solamente. Tal vez mañana pueda esperar lo que pasó sin saber que se fueron muchas cosas en ese autobús que no hacía paradas. Porque no caben en un ascensor corcho y papeles en blanco a la vez, son leyes que los días impares cumplen a rajatabla.
También quisiera comer cuando no hay nadie a quién mirar, para no perder experiencia ni soledad, pero demasiadas veces el día decide por él. Y la noche, simplemente, reserva su necesidad.
Dos días en la ciudad de agosto y ya no duda sin dar un paso en falso, uno más para torear coches blancos con luces verdes que le llevan dónde él quiera, dónde el día decida para no perder la fe en las aceras. Las neveras quedaron para los demás, solamente espejismos que suicidan los colores que le enseñaron en la guardería. No hay que dejar de jugar al dime-lo-que-piensas-y-te-diré-en-quién-crees. Se pueden derretir las cortinas de un hostal al pasar por debajo y seguir con el chaparrón de soledades extranjeras que tal vez no quieran volver, que tal vez sólo sean edades perdidas que esconden excusas y disimulos. Son riesgos que se deben correr para poder andar hacia atrás si el día lo cree importante.
Después de cruzar la avenida, más escaleras que llevan a nuevas salas de estar, miles de puertas de madera que esconden todo aquello que le es ajeno. Abrir a veces es cerrar, y escoger, rechazar. Quizás no tenga que decidir, quizás también el día le regale unas pequeñas vacaciones y vuelva a decidir por él. Al fin y al cabo, el tiempo llueve implacable sobre los dos y no hay ninguna posibilidad de resguardarse en un portal cuando se vive en el asfalto.
Personaje 2
Ella es la chica reserva para los momentos de la pena. Se sirve ella misma de la nevera y bebe sin cuidado un refresco sin marca. Nadie la ve. Y todo le parece menos importante mientras regresa a la cama a ver cualquier programa de televisión, porque la televisión cuida muy bien de los cuerpos en espera. Alguien le dijo entre luces de colores y canciones de otras temporadas que no aprendió nunca a elegir, que era la noche la que escogía por ella. Y entre carcajadas se abrazó a un metro setenta sin nombre que la miraba desde la distancia de otra vida y siguió bailando. Siguió bailando hasta que el Sol apareció para darle la fuerza que necesitaba para despedirse. Porque las despedidas eran uno de sus vicios, quizás el que más odiaba por caprichoso e inoportuno. Y la oscuridad quedó encerrada en el último cajón, compartiéndose con ropa interior y alguna carta de amor de los años de escuela primaria.
Una semana en la ciudad de agosto y ya no tiembla al recordar las palabras que la hicieron vulnerable al mezclarse con colchones que huelen a piso sin barrer. Se pueden recorrer túneles sin agachar la cabeza para que la oscuridad no dispare al corazón, se puede vivir algunos días atando la conciencia a las patas de la cama. Aunque la crueldad siempre nacerá para ser sufriente en las chicas reserva, que aprenden a fingir felicidad antes de reconocerla para huir del dolor a base de pastillas y pequeños sueños eternos, para engañar unos minutos a las heridas que no aceptan tratos. Son negocios imposibles.
Cruce primero
Las chicas reserva esperan a que ellos decidan, no tienen ninguna intención de dejar de escapar, ni de olvidar la prisa como amiga íntima. Las chicas reserva son salas de espera que dejan de marcar la hora cuando el amanecer se quema. Él las conoce bien, la conoce bien, y al día y su noche también. A veces cuando las sombras ocultan lo perdido se dan la mano y pasean por las calles, sin importarles el camino de vuelta. A veces se pierden al descubrir que el asfalto duele más cuando los sueños gobiernan, que la urgencia quema más cuando la noche se quema. A veces, sólo a veces, el día decide por él, la noche decide por ella.
Franelas
El uso reiterado de una palabra imbécil (magna, pero imbécil) (sucia, pero magna), la cuestión de saber mover los dientes, de saber conservarlos y de por sobre todas las cosas, saber que los dientes pueden doler, sí. Son otros los mundos posibles, Sr V. Yo he imaginado uno y fue mi amante por algunos años. Lo prendí a mi solapa, lo llevé de estampita. Un día lo deseché por impuro. Habría que saber que en todos los juegos, en todas las versiones de mundo y en todas las formas de decir mundo, existe también un mundo, y mundo es una palabra que de tan vapuleada, de tan puesta a secarse al sol, de tan insuficiente para que vos y yo nos acerquemos y no nos muramos de ganas de comernos los ojos, de masticarnos las alas, de olvidar los plumíferos deseos en nuestras palmípedas nociones de amar y morir, ha felizmente caducado.
A veces –sólo a veces- creo que en tanto no nos libremos de esa fastidiosa consigna que consiste en remediar con placer nuestro sacrificio, nuestro placer nunca será placer ni será placentero. Nunca nuestro placer fue tan bestialmente amargo. Nuestro placer –que existe y es real- nos anima a convertirnos en pura ilusión masturbatoria. Nuestro placer –que es un caníbal mirándose los dedos con ansias- tiene de vos un par de sopapos al aire y de mí unas cuantas miradas de semáforo. Haberlo, haberlo sabido antes! Esta rutina hipermodernizante que hace del gesto apropiado de tus piernas-montaña rusa el arisco darse vuelta de tu chico maravilla mirándome desde su pupila de arquitecto, vanagloriado por sesiones olímpicas de vino y queso y mesas ratonas y gente alrededor, me deja en mi propia cáscara, durmiendo tranquilo, con resto para el mañana.
Lo raro, lo verdaderamente raro, lo que me intoxica por rachas de todo esto, es saber que, tal cual como lo pintaba el Eclesiastés de Rimbaud, éstas son prácticas de Todos.
laUtRéaMOnT
Con la música a otra parte.
Sí, buenas gentes, soy yo quien os ordena quemar, sobre una pala, enrojecida por el fuego, con un poco de azúcar, el pato de la duda, de labios de vermut, que derramando en melancólica lucha entre el bien y el mal, lágrimas que no brotan del corazón, hace en todas partes, sin máquina neumática, el vacío universal.
tRiStaN TzAra
Cada página debe abrirse con furia, ya sea por serios motivos, profundos y pesados, ya sea por el vórtice y el vértigo, lo nuevo y lo eterno, la aplastante espontaneidad verbal, el entusiasmo de los principios, o por los modos de la prensa. He ahí un mundo vacilante que huye, atado a los cascabeles de la gama infernal, y he ahí, por otro lado, los hombres nuevos, rudos, cabalgando a lomos de los sollozos.He ahí un mundo mutilado y los medicuchos literarios preocupados por mejorarlo. Yo os digo: no hay un comienzo y nosotros no temblamos, no somos unos sentimentales. Nosotros desgarramos como un furioso viento la ropa de las nubes y de las plegarias y preparamos el gran espectáculo del desastre, el incendio, la descomposición. Preparamos la supresión del dolor y sustituimos las lágrimas por sirenas tendidas de un continente a otro. Banderas dc intensa alegría viudas de la tristeza del veneno. DADA es la enseñanza de la abstracción; la publicidad y los negocios también son elementos poéticos.Yo destruyo los cajones del cerebro y los de la organización social: desmoralizar por doquier y arrojar la mano del cielo al infierno, los ojos del infierno al cielo, restablecer la rueda fecunda de un circo universal en las potencias reales y en la fantasía individual.La filosofía, he ahí el problema: por qué lado hay que empezar a mirar la vida, Dios, la idea y cualquier otra cosa. Todo lo que se ve es falso. Yo no creo que el resultado negativo sea más importante que la elección entre el dulce y las cerezas como postre. El modo de mirar con rapidez la otra cara dc una cosa para imponer directamente la propia opinión se llama dialéctica, o sea, el modo de regatear el espíritu de las patatas frutas bailando a su alrededor la danza del método. Si yo grito:IDEAL, IDEAL, IDEAL, conocimiento, conocimiento, conocimiento bumbúm, bumbúm, bumbúm, registro con suficiente exactitud el progreso, la ley, la moral y todas las demás bellas cualidades de que tantas personas inteligentil han discutido en tantos libros para llegar, al fin, a confesar que cada uno, del mismo modo, no ha hecho más que bailar al compas de su propio y personal bumbúm y que, desde el punto de vista de tal bumbúm, tiene toda la razón: satisfacción de una curiosidad morbosa, timbre privado para necesidades inexplicables; baño; dificultades pecuniarias; estómago con repercusiones en la ‘ida; autoridad de la varita mística formulada en el grupo de una orquesta fantasma de arcos mudos engrasados con filtros a base de amoniaco animal. Con los impertinentes azules de un ángel han enterrado la interioridad por cuatro perras de unánime reconocimiento.
( . . . )
Manifiesto Dadaísta
IV
hay
homenajes ridículos -- que
me hago ----- silenciosos y ridículos
como nunca otros homenajes:
y hay en todos ellos ----
mucho de mí ----
que se va, no sé dónde
sin embargo, yo ---- desprovisto
de ellos ---- le entrego
carne y uñas
a mi suerte ---- y entonces es así
que me quedo ---- con
mis tontos
homenajes -----
que vulgarizan
al mundo ---
siendo de mis justicias
la que en secreto ----
más me avergüenza
y siento la soledad
como la --- única ---
de las venganzas
aunque ----
no sepa ---
de qué
me han culpado
Roturas
Quizás sea el poder de romper el sueño de la ciudad,
de rompernos al pensar en el silencio
que descuartizamos detrás de las persianas,
de romperle a la razón la médula espinal y destrozar
esas culpas que se esconden en los armarios
y se convierten en testigos de nuestro crimen,
- homicidas de quién decide mirarnos a los ojos,
suicidas de los miedos que desatamos
de las patas de nuestra conciencia-.
O tal vez romperse entre la luz que nos sorprende inevitable
cubriendo de miradas que se tambalean y se rompen
que acechan dispuestas a disparar culpabilidad
cuando despertemos,
para romperse entre los días que vendrán.
